lunes, 8 de agosto de 2022

Si, hombre!

Sistemáticamente te escaqueas de todo. Utilizas la buena voluntad de la gente, el quid pro quo, yo hago hoy y tú harás mañana. Lo has utilizado a tu favor para tú no hacer nunca. Se te recrimina y empieza a racionarse, a medirse, a particionar lo que corresponde a cada uno. Se te exige una parte que hacer. Pero al delimitar tu parte, delimitas la de los demás, aquellos que sí hacían el quid pro quo. Tú te ciñas a ese particionamiento y no te sales de ahí. Nunca haces demás y normalmente haces de menos, teniendo que recordarte continuamente el reparto ficticio de tareas y el compromiso que tomaste de hacerte cargo. Surgen vacíos legales, escenarios no supuestos que no se entran dentro del acuerdo y que se soluciona con un quid pro quo, con el buen hacer. Pero tu demandas que se contemple. No quieres hacer más de lo que se te exige, que cada uno haga su parte. Se empiezan a acotar esas partes cada vez más, con más y más cláusulas. Tu constante indignación por cualquier pequeño sobrepaso del repaso d las tareas hace que el resto se enoje contigo, que no te empiecen a pasar ni una, que cada vez se te exija con más dureza el cumplimiento de lo que tu has querido delimitar. Cualquier fallo de una de tus cláusulas, aunque por circunstancias entendibles y que sería normal en una situación de quid pro quo, se transforma en una revancha que se te ibliga a cumplir en otro momento. Eso alimenta tu indignación y tu orgullo. Ahora tu tampoco vas a hacer nada más que tu parte, porque nadie hace nada de la tuya en ninguna situación. No vas a pasar ni una, como no te pasan ni una a ti. Voy a hacer lo mismo. A ver si les hace gracia.

Hoy alguien no puede hacer su parte. Está muy cansado para hacerlo. Eso implica que te toca a ti hacer lo suyo. Encima después de haber hecho lo tuyo y teniendo en cuenta que el otro día esa persona te recriminó no hacer tu parte, cuando era la misma situación (desde tu punto de vista). Sí hombre, yo ya lo he hecho.

••••••••
No es la misma situación. Tu punto de vista está distorsionado, es egicéntrico. Todo nace de tu egoísmo. Tu egoísmo va cambiado el paradigma de la colaboración al de la competencia. No es lo mismo que el que siempre ha dado por el pro quo ahora demande un poco de quid cuando tu siempre has demandado pro quo y nunca has dado quid. No es lo mismo. Vete a la puta mierda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario